23 jun. 2009

ENVIDIA IGUALITARIA

“Hay un país en la tierra en donde la gente muere más de envidia que de cáncer o sida. Dentro de la misma nación hay una región en donde ser envidioso supera cualquier invento o descubrimiento”. La afirmación parece haber salido de un cuento de ficción o de una película plasmada como fábula de hadas. Es una verdad que afecta el alma y nos lleva a una reflexión escalofriante de la verdad innata inventada. La semilla fue traída a la tierra por ángeles caídos e ingresó al corazón del mortal terrícola humano como cucharada de azúcar en taza de café caliente. Hoy vive cómoda destruyendo vidas y clavando la discordia entre cristianos creyentes y no creyentes. La misma se pasea con tranquilidad por salones angostos y amplios y de paso deja la comidilla del chisme como algodón o seda en las reuniones de santos, santas y no tan santos, que deambulan dentro de lo que hemos llamado sociedad del consumismo moderno y civilizado.

Todas y todos deseamos tener el mejor carro para pasarlo frente al garaje del otro. Algunos compran sus propios helicópteros y sus aviones privados para no tener que montar en esos en donde la gran mayoría desarropada usa para moverse de un sitio a otro. El otro debe tener las peores cosas a las mías para que mi superioridad gobierne la estirpe aún la de nuestros propios ancestros. Nadie quiere ser inferior al otro. El oro de la tierra en nuestras manos luce mejor que en la de los de la otra esfera. Nos gustaría poseer una nave ínter espacial para ir de galaxia en galaxia y luego contar en un libro nuestra propia experiencia y lograr con la venta del mismo llenar nuestras alcancías de dinero y vanidad. Los doctores alistan sus diplomas y títulos para lucirlos en las paredes de sus aposentos pero siempre hay uno que luce mejor y ese debe ser el nuestro.

Aunque el color no existe como materia creada y es el efecto de la velocidad de los rayos del sol con la gravedad del planeta, pintamos nuestras casas con tonos palos de rosa para dar a entender que mi espacio es más angelical que el sitio que ocupan las entidades intangibles e invisibles. La sencillez y humildad están decaídas como el imperio. El orgullo es la nota sobresaliente en cada cuerpo y gesto. Hasta los mortales humanos enanos creen tener el tamaño más alto de la especie y hay que ver como las escaleras se han almacenado en las bodegas para no usarlas en la contienda. Los hombres ahora nos sentimos intocables y más importantes al Dios de nuestros padres. Afirmamos que nuestros progenitores estuvieron equivocados y que ahora somos catedráticos de sus proyectos e ideas. Se nos olvida con facilidad que el otro también tiene talento y que todos fuimos creados en libertad y con potencia para la vida y la misma existencia.

Negros, blancos, amarillos y mixtos, hacemos presencia en el globo terráqueo. Cada raza quiere ser la primera en la primicia. Se invaden las naciones para someterlas a la injusticia y a la ruina y de paso se orquesta la cultura de muerte en aquellos lugares en donde habitaba la paz de los cementerios. La discriminación y el racismo han sido manipulados por el sistema gobernante. Hay un grupo de humanos ineptos que tejen la red de la política para esclavizar a los otros que son la gran mayoría de los padecientes. Todas y todos tenemos la culpa y hemos colocado velas en el mismo entierro. No ha servido para nada la religión o la ciencia. La orina putrefacta de todos ha mermado la cosecha de la igualdad y felicidad. Nadie es feliz y los mismos envidiosos sufren y lloran cuando los demás tratan de ser felices por lo menos con la risa. La envidia es una epidemia que logró poner muros y barreras a la distancia. Cada uno y una, debe pensar ¿Y porqué dejé de sonreír? ¿Por qué no he vuelto a saludar como antes? ¿Por qué nos parecemos a los muertos si estamos vivos? El Jesús de Nazaret lo dijo: “Que los muertos entierren a sus muertos”.

¿Es posible cambiar mi estado a una forma mas equilibrada, natural, sin preocupaciones de aquello que hace el otro y justa? Leamos a Proverbios Capítulo 12 y encontremos la causa del mal de envidia: “1 El que ama la Corrección ama el conocimiento, pero el que aborrece la Reprensión se embrutece. 2 El bueno Alcanzará el favor de Jehovah, pero Dios Condenará al hombre que urde males. 3 El hombre no se Establecerá por medio de la impiedad, pero la Raíz de los justos es inconmovible. 4 La mujer virtuosa es corona de su marido, pero la mala es como carcoma en sus huesos. 5 Los pensamientos de los justos son rectitud, pero las artimañas de los Impíos son engaño. 6 Las palabras de los Impíos son para acechar la sangre, pero la boca de los rectos les Librará. 7 Al ser trastornados los Impíos, Dejarán de ser; pero la casa de los justos Permanecerá. 8 El hombre es alabado Según su discernimiento, pero el perverso de Corazón Será menospreciado. 9 Mejor es el menospreciado que tiene quien le sirva que el vanaglorioso que carece de pan. 10 El justo se preocupa por la vida de sus animales, pero los sentimientos de los Impíos son crueles. 11 El que cultiva su tierra se Saciará de pan, pero el que persigue cosas vanas es falto de entendimiento. 12 El Impío codicia la fortaleza de los malos, pero la Raíz de los justos es estable. 13 En la Trasgresión de los labios hay una trampa fatal, pero el justo Saldrá bien de la Tribulación. 14 El hombre Será saciado con el bien del fruto de su boca, y también le Vendrá la recompensa de sus manos. 15 En la Opinión del insensato su camino es derecho, pero el que obedece el consejo es sabio. 16 El insensato al instante da a conocer su ira, pero el que disimula la afrenta es prudente. 17 El que habla verdad declara justicia, pero el testigo mentiroso hace engaño. 18 Hay quienes hablan como dando estocadas de espada, pero la lengua de los sabios es medicina. 19 El labio veraz Permanecerá para siempre; pero la lengua mentirosa, Sólo por un momento. 20 Engaño hay en el Corazón de los que traman el mal, pero en el Corazón de los que aconsejan paz hay Alegría. 21 Ninguna adversidad le Acontecerá al justo, pero los Impíos Estarán llenos de males. 22 Los labios mentirosos son Abominación a Jehovah, pero le agradan los que Actúan con verdad. 23 El hombre sagaz encubre su conocimiento, pero el Corazón de los necios proclama la insensatez. 24 La mano de los diligentes Gobernará, pero la de los negligentes Será tributaria. 25 La congoja abate el Corazón del hombre, pero la buena palabra lo alegra. 26 El justo sirve de Guía a su Prójimo, pero la conducta de los Impíos los hace errar. 27 El negligente no alcanza presa, pero el hombre diligente Obtendrá preciosa riqueza. 28 En el camino de la justicia Está la vida, y en su senda no hay muerte.”

No hay comentarios:

My NeoBux

Religious Persecution