17 oct. 2011

Castos Toros, entre mafias y asesinos

La vibración de toda criatura viviente está intrínsecamente relacionada con la evolución de las especies y conectada con cada punto del universo. Los seres creados tienen el mismo valor racional y espiritual, dentro del universo tangible e intangible de la existencia. El toro y el ganado vacuno, fue creado para estabilizar y armonizar la paz y el equilibrio del planeta y de los universos. La majestuosidad del toro es un poema que extasía la galaxia. Cada célula dentro de este bello animal, sirve de fuente e inspiración para transportar la frecuencia de vida a otras dimensiones. Hasta la velocidad de la luz se paraliza cuando ve la esbelta y robusta silueta del toro. Respetar la vida de un toro y/o de cualquier irracional, es una tarea que debemos emprender en forma urgente para evitar la destrucción del planeta. El toro representa la fuerza y templanza del “Macho Cabrío” y es en sí el espíritu del átomo que conserva la eternidad e invisibilidad.


Los hombres perversos y promiscuos, para activar la violencia y desequilibrio emocional de los humanos en vía de esclavitud y extinción, organizaron como oscura innovación, la tauromaquia, como excusa de guerra para sembrar desigualdad y miseria dentro del planeta de las contradicciones. Una de las formas más contundentes para mantener en la caverna a la mayoría de la población humana, es a base de circo asesino y diversión de ultratumba. Fue Roma, a quien se le ha considerado “La Gran Ramera”, quien introdujo el asesinato a través de deportes extremos y ferias de muerte dirigidas por psicópatas y dementes. En la Roma mortuoria, se conserva el masoquismo, orca, hoguera y tortura, para amedrentar a los incautos y atemorizar el pensamiento que busca volar a otras dimensiones. Si quiere detener el vuelo y estropear el conocimiento perfecto, siga el derrotero de los equivocados y busque alianza con los asesinos. Si quiere evolucionar y volar a otras dimensiones, ame la vida y evite matar y/o asesinar la vida de una de las criaturas que existen planetariamente en los universos. 

Uno de los pedófilos gobernante de la Roma sanguinaria y tirana, no sólo se extasiaba teniendo sexo y plasmando depravaciones con menoras y menores de edad, dentro de una piscina mal oliente sino que una vez extraviaba sus instintos y ejecutaba parte de su locura demencial, lanzaba a sus inocentes víctimas por un peñasco que aún conserva la sangre de sus infantes que en espíritu colectivo solicitan al cielo de Dios, justicia en el pasado presente. El enfermo gobernante, deleitaba su espíritu de asesino, enfrentando con muerte y/a filo de espada a “gladiadores” y hombres valientes, que eran aislados del común denominador de los otros, para lavar su cerebro, bajo látigos de hambre y castigos masoquistas de muerte. El dictador, daba órdenes a sus militares y soldados, para soltar fieras irracionales y gozaba presenciando como ellas devoraban los cuerpos de quienes caían bajo sus garras. Como ese personaje que llamaron “emperador y/o cesar”, la historia narra los hechos de otros depravados delincuentes paridos por la Roma cruel, y de allí nacieron los “falsos positivos”, que hoy el mundo conoce como masacres de inocentes. El perverso varón esquizofrénico, paso a la historia de los delitos, como “Calígula el Monstruo”. 

Matar a un toro dentro de una “plaza” construida como “feria”, es una masacre y acto involutivo consciente y premeditado de muerte. No sólo el torero es asesino sino sus organizadores, público espectador, gobernantes y patrocinadores. El espíritu de los toros asesinados, hoy hace justicia y ayuda a los probos al renacer de cada conciencia. Los países sanguinarios traumatizados con el “arte de matar al toro”, recibirán su merecido con inundaciones, incendios, destrucciones, pobreza y ruina. Las ciudades asesinas entrarán con epidemias y enfermedades pero no morirán sus pobladores hasta el final de cada vida. Los humanos deben desconfiar de los pueblos y naciones en donde patrocinan la tauromaquia. Hasta las paredes y los muros que lamentan la muerte del toro, están malditos y no germinará ni siquiera la maleza. En algunos lugares de la tierra en donde materializan la “Fiesta Brava”, los medios de comunicación verán y mostraran los videos, de humanos que morirán durante las faenas. Simplemente se desgajaran como naipes sobre el suelo de las edificaciones y la sangre saldrá por su bocas, como rio en subienda. El color sanguíneo será rojizo escarlata. Los hombres que se preparan para continuar viviendo en la nueva tierra, deben mover a sus familias de esas ciudades y pueblos que han asesinado aberrantemente a toros y vidas. Quienes logren salir no deben mirar atrás porque el olor a muerte los alcanzará y los podrá devorar como arropía. Los asesinatos colectivos de humanos en estos tiempos de escasez, es la consecuencia de la misma “Fiesta Brava” y su secuelas enfermizas. 

Ningún turista y/o extranjero, debe visitar aquellos lugares en donde sus habitantes son asesinos de toros y de vidas. La tauromaquia es una enfermedad psicosomática y una desviación social pervertida. El país que no logre destruir los edificios en donde se han asesinado la vida de los toros y que no logre detener la masacre de toros en fiesta, no verá el nuevo sol. Una vez los gobiernos destruyan las plazas de toros que se usaron como escuela de asesinos y delincuentes, esos terrenos deben utilizarse como monumento a la vida, convirtiéndolos en granjas agrícolas autosuficientes, para entregarlos a grupos de ciudadanos pobres disciplinados, hasta que logren gozar de riqueza, estabilidad y bienestar. Si uno de los toreros asesinos, engendró hijos en su paso por la tierra, se deben llevar los niños y niñas, a una limpieza espiritual de 40 días a un desierto y desde allí clamar al creador para limpiar la vida de la inocente o del inocente, que llegó por accidente a la vida de un asesino demente. Si una de las toreras asesinas, concibió hijos en su paso por la tierra, se deben llevar los niños y niñas, a una limpieza espiritual de 30 días a un desierto y desde allí clamar al creador para limpiar la vida de la inocente o inocente que llegó por accidente a vida de una asesina demente. 

Todos los deportes en donde involucren seres irracionales para matar y/o enfrentar, sus protagonistas y organizadores recibirán su merecido con sangre y tristeza. Los animales racionales e irracionales, deben ser tratados con amor, compasión y consideración. Los hombres que usaron animales para llevar explosivos de guerra, hoy lamentan la desgracia y están en soledad bajo una monstruosa depresión, derramando y llorando sangre dentro de su ruina y cárcel. Si una bomba fue explotada usando el cuerpo de un animal, la familia del autor intelectual no verá el nuevo sol. Los harapos se pondrán de moda en las familias que matando y asesinando la vida racional y animal, creían gozar de bienestar. Si alguien tuvo y/o tiene sexo con un animal debe inmediatamente parar la aberración porque está por llegar el cobro de la justicia. Entre humanos todo acto voluntario se perdonará si hay arrepentimiento pero no entre diferentes. La verdadera diversidad se da al contemplar la vida animal, vegetal, mineral, molecular, celular, orto celular y la misma diversificación de las especies vivientes en otros planos y planetas.

Llegó la hora de la justicia. Llegó el cobro a la muerte, Los toreros del pasado ya muertos, se saldrán de las tumbas y fosas a la superficie y allí verán la sangre de los toros asesinados. Los toreros del pasado y de hoy vivos, vomitaran sangre durante seis largos meses y los médicos terrenales dirán: “Es una simple enfermedad desconocida y por el momento no hay cura ni medicina. La ciencia estudia el fenómeno”.  Amigos y familiares del torero tendrán escenas parecidas con intervalos de tiempo. Ninguno de ellos y/o ellas morirá hasta que no sea el momento del cambio. Les aseguro que  muy pronto vendrá sin contratiempos. La sangre de los miles de toros asesinados, ha recibido permiso del creador de la vida, para plasmar la deuda contraída. El creador todo perdonará al final con arrepentimiento menos el asesinato. La bandera blanca de la paz hará presencia sólo en aquellos corazones que defendieron la vida.


Si usted fue protagonista de un aborto y ejecutó un aborto participando en cualquier forma, muy pronto recibirá la factura y el cobro de la justicia. Se demoró en llegar es cierto pero por fin llegó. Hay dos tiempos muy diferentes: Uno que es de Dios y otro que vive en lo creado por su espíritu. Un segundo para el creador de la vida, es igual a mil años para el mortal terrícola. Si el torero duró media hora para matar la vida del toro, sus siete próximas generaciones (si logró engendrar y/o concebir), recibirán la justicia y el cobro. Después de pasar corto tiempo las últimas protestas colectivas mundiales, vendrá el cobro a la muerte del toro. Usted debe ayudar a parar el falso carnaval que atenta siempre contra la vida.

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