6 jun. 2016

Consejo Eclesiástico


Consejo Eclesiástico de Clérigos e Iglesias  Católicas Independientes (CECICI) -The Eclesiastic Council of Clergy and Independent Catholic Churches (ECCICC)- Leonardo Marín-Saavedra (Autor).


Introducción
Jesús de Nazaret (El Hijo de Dios), no fundo en si como tal una organización política, imperio religioso, régimen espiritual, estado político administrativo o denominación cristiana como razón social de fe y creencia sino que estableció el “Reino de Dios y su Justicia”, invitando y llamando a 12 varones apóstoles (Mateo 10), a quienes él nombro como sus discípulos, entregando de corazón y mente toda sabiduría que trajo a la tierra de los mortales terrícolas humanos desde el cielo del Padre Dios. En Hechos de los Apóstoles (11:19-26), el hagiógrafo nos narra que fue en Antioquía en donde a los seguidores de Jesucristo los empezaron a llamar cristianos: (Hechos 11: 26). Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”. Aquí esta una de las razones (hay otras), para saber que las palabras: Católico (católica), Anglicano (Anglicana), y/u Ortodoxa (ortodoxa), no fueron salidas de la boca y labios del fundador sino de acontecimiento posteriores a su nacimiento, fueron anexadas al vocablo de la doctrina de Cristo después de muchos siglos a la muerte del protagonista y del mismo fundador del cristianismo por “hombres rectos” de fe que creyeron estar construyendo la verdadera Iglesia de Dios.

Por consiguiente que todas las hijas e hijos herederos de la fe cristiana de denominación católica (católico), anglicana (anglicano), y/u ortodoxa (ortodoxo), con sus ritos y ceremonias, aparecieron en el desarrollo histórico de cada acontecimiento del ayer. Las mismas palabras con sus significados de fe y creencia como la misma doctrina emanada de ellas, tienen derecho a usarse incluyendo documentos, elementos de los altares sagrados, vestidos, vasos y templos, por todos los clérigos (pastores, diáconos, presbíteros, obispos y líderes), herederos de la costumbre de fe de igual manera y con la misma influencia, para trabajar libremente bajo la fe y creencia en Jesucristo, dentro la doctrina aprendida y heredada de cualquiera de las ramas del cristianismo universal, respetando la identidad social y denominacional de cada grupo y sin usurpar elementos comunicacionales dudosos que puedan confundir no tanto a los varones y mujeres de fe sino a las jerarquías y autoridades civiles que a veces tratan de manipular la verdad y la misma información que viene del Maestro de Luz Jesús de Nazaret de acuerdo a sus conveniencias e intereses particulares mas no por fe o creencia.


A toda persona que tiene fe en Dios a través de Jesús de Nazaret (El Hijo de Dios), lo debemos considerar cristiano sin conocer de donde heredo el nombre de la denominación que representa eclesiástica y jurídicamente porque “cristiano” en si fue el primer nombre, palabra o vocablo que el pueblo de Dios nombro a quienes seguían a Cristo (El Enviado)en los tiempos de la “Iglesia Temprana”.  Los cristianos deben estar convencidos que la Iglesia Cristiana fue fundada por Jesucristo sin embargo, el “Hijo del Carpintero” dio a conocer el Mandato del Amor para que varones y mujeres del mundo se alejaran de guerras, odios y violencias, dentro de un proceso de paz civilizado en armonía, con igualdad de oportunidades para todos y todasbuscando bienestar espiritual y material (“Amaos los unos a los otros como Yo os he amado”)para los unos y los otros. El Hijo de Dios siempre estuvo en contra de robar privilegios, llamo a todos y a todas a construir y ejecutar la sana verdad (“Buena Nueva”), dentro de igualdades, libre albedrio con ejercicios prácticos y pragmáticos en cada situación y dentro del mismo hecho de fe. Cuando Jesús hablo a Pedro, lo hizo pensando en una Iglesia Espiritual más no en una Iglesia Material. Las llaves fueron entregadas a Pedro para construir la espiritualidad y no una empresa de ladrillos, paredes o muros, que han servido para levantar edificaciones, los mismos diferencian a quienes se robaron los privilegios y a los pobres desarropados del planeta, unos son blindados y embellecidos con el trabajo y recursos de las mayorías creyentes y otros simplemente con sobrantes de latas, papel y/o trozos de madera.


Durante los primeros 280 años de pastoral cristiana práctica y pragmática entre conflictos históricos por fe y creencia, la fe y creencia cristiana fue prohibida por el terrible, temible y cruel imperio romano. Los cristianos de fe y creencia fueron arbitrariamente perseguidos hasta desaparecerlos y masacrarlos al igual que hicieron con el Hijo de Dios. Esto cambió después de la “estrategia política” del emperador Constantino, al emplear el signo de la cruz como suyo (propio), afirmando que su gobierno se unía al cristianismo por mandato del cielo de Dios aunque en si nunca quiso bautizarse por voluntad sino por presión de su progenitora Helena.


Constantino “legalizó” oficialmente la doctrina cristiana como la religión de su imperio, promulgando el Edicto de Milán en el año 313 y acuñando la palabra Católica (Católico), para tratar de usar la fe y creencia de la gente y seguidores de Cristo, convertir a su gobierno (imperio-régimen), en una fuerza político administrativo, colonizar e invadir el planeta con su ejército armado con espadas de guerra y poder asesinar a quien se opusiera a sus caprichos, desmanes y de paso hizo una escuela e industria mundialista de cómplices asesinos y psicópatas. Las arbitrariedades y sandeces, las heredaron los imperios religiosos y los regímenes espirituales para seguir dominando a las mayorías y ellos aparecer ante la opinión pública de los incautos creyentes como los verdaderos maestros de la ley y de la misma fe. Aun hoy en día siguen asesinando a los sabios y verdaderos maestros para que gobiernen los ineptos. El mismo “sanedrín” del ayer sigue soterrado en templos y oficinas imperiales religiosas para matar diariamente a quien se parezca o imite con transparencia al Cristo de Belem. Hacen desaparecer la vida del santo para que gobiernen los necios. Luego a quienes ellos mismos masacraron lo enumeran en una lista con fabulas inventadas para aumentar la numerología de la fábrica de santos y de pacotilla que ellos han inventado como negocio ilícito de muerte y episodios de distracción criminal infernal.


Siglos después (325 d.C.), Constantino convocó al Concilio de Nicea dentro de un intento por unificar la cristiandad que desde el principio de su existencia estuvo dividida en tres grandes grupos de creyentes muy distintos en su interpretación, para beneficio propio y para extender el dominio tanto con el apoderamiento de las extensiones de tierra como de las mentes de la humanidad. El gobernante Constantino visualizó el cristianismo como una estrategia o arma para unir y ampliar el imperio romano bajo su espada, el cual en ese tiempo comenzaba a fragmentarse y dividirse por ambiciones y caprichos humanos de él y de otros que buscaban la misma posesión, y para poder robar privilegios como mandatarios. Mientras esto pareciera ser un desarrollo positivo para la iglesia cristiana, el resultado fue todo menos humano.


Al igual que el mismo Constantino se negó a adoptar de lleno la fe cristiana con sus prácticas, él continuó con sus creencias y costumbres paganas; así también la iglesia cristiana que Constantino promovió era una mezcla del verdadero cristianismo con el paganismo romano impuesto con espada y violencia por la fuerza al estilo constantinopolitano. Los historiadores afirman que voluntariamente el malandro emperador nunca se bautizó. Fue al final de sus días (algo orate su mente y en época cenit), que a la fuerza lo metieron en una alberca de agua putrefacta y lo bautizaron cuando éste era un anciano decrepito y sin fuerza para usar su espada para matar como era su costumbre a quien se opusiera a sus delirios de grandeza. Es cierto que el mismo Constantino positivamente sin darse cuenta ayudo a propagar la fe y creencia en Cristo que hoy nosotros aceptamos con toda la historia acuñada por otros protagonistas que introdujeron normas y cánones al pasar el tiempo. “No hay mal que por bien no venga”. El alma de Constantino como la de sus cómplices y seguidores, arde por toda la eternidad en el infierno tanto en el bíblico como el que fue creado tiempo después por los mentirosos de la cruel historia.


Constantino descubrió que al extender su imperio romano (diverso y conflictivo), no todos accederían a renunciar a sus creencias religiosas del pasado y muchos de sus incautos súbditos no abrazarían el cristianismo. Constantino permitió con cierta astucia, la promoción y plantación de la “cristianización”. Las creencias paganas fueron modificadas y logro introducir a la Iglesia de Cristo varias costumbres que eran de otras religiones y creencias. Y así, creencias completamente paganas y totalmente anti bíblicas le dieron nueva identidad al “cristianismo” bajo el paraguas del catolicismo del ‘renovado’ imperio romano. Algunos claros ejemplos de ello son las divisiones que han sufrido en la historia la Iglesia verdadera de Cristo. Por consiguiente que el catolicismo romano de cierta manera asumió el liderazgo del cristianismo y se hizo con el control de las “enseñanzas verdaderas” de Jesús de Nazaret. Los pueblos y hombres de la época empezaron a llamar católicos a todos los pueblos (a varones y mujeres), que seguían a Cristo por influencia directa del emperador Constantino y su régimen. Posiblemente los obispos no percataron de la anomalía dentro del liderazgo cristiano o que no tenían la capacidad intelectual de entender el devenir histórico de la Iglesia de Cristo o simplemente se acomodaron a las exigencias del emperador para que su espada mortal no los pasara a la guillotina de su demencia.


Podemos afirmar que todos los cristianos a partir del siglo III, se hicieron o los obligaron a hacerse católicos, por consiguiente que cualquier mujer o varón de fe y creencia dentro del planeta tierra no solamente puede usar en su presentación o denominación la terminología católica (católico), sino que está en capacidad por fe y tradición, de ser un católico sin obedecer al imperio romano, sin aceptar el régimen religioso que organizaron con pretexto de llevar correctamente el pensamiento de Cristo. Si el verdadero creyente regresa a los postulados y/a la vida de Jesús de Nazaret, en sencillez y humildad, puede optar por llamarse católico independiente pero sin miedo y con templanza en su actuar y en cada decisión en contra de dictadores e inquisidores. Llego la hora a la hispanidad de tomar el liderazgo del cristianismo independiente sin fanatismo, fundamentalismo y menos persecuciones. Si los imperios religiosos o regímenes espirituales llegaran a organizar una nueva inquisición, con cacería de brujas y hogueras de muerte”, los católicos independientes deben ser los primeros en desobedecer civilmente e inmediatamente deben lanzar a los cuatro vientos cardinales terrícolas, las aguas, el aire, la tierra y el fuego de la desobediencia civil.


Los cristianos no deben apoyar “huelgas de hambre” porque el hambre en si es un crimen pero si podemos imitarlas porque si no el crimen continuara hasta el final del planeta tierra para hacer la verdadera justicia. Morir por nuestras convicciones y defender la libertad debe ser permanente porque Jesucristo es el Padre del amor y de la misma libertad. Aun a espadas y balas asesinas no debemos tenerle miedo. Dios permite el derecho a la legítima defensa para que la vida continúe en paz dentro del planeta de las contradicciones.


Del Nombre o Razón Social: La entidad se llamara: Consejo Eclesiástico de Clérigos e Iglesias  Católicas Independientes, cuya sigla será: CECICI (En Ingles: -The Eclesiastic Council of Clergy and Independent Catholic Churches –ECCICC-). Inicialmente se debe registrar en la ciudad de Los Ángeles, California, Estados Unidos, este debe tener acción legal en cada Estado de la Unión Americana como ente federal, acatando leyes y normas exigidas por Estados Unidos, Por el estado de California y por las leyes recomendadas por organismos internacionales que tienen como objeto la defensa de las libertades, los derechos humanos, religión, doctrina, fe, creencia y religión.


Objetivos del Consejo Eclesiástico: Introducción a los objetivos: Aunque la entidad debe estar conformada por clérigos católicos independientes de distintas y diferentes denominaciones cristianas, en si la entidad no es una ente religioso, ni una diócesis y menos una confederación de iglesias unidas por un mismo ideal pastoral en particular sino que debe ser una autoridad civil eclesiástica con personería jurídica y personalidad reconocida ante las leyes del Estado, en cualquier país del mundo y allí en donde los cristianos lo deseen formarla. Estos delineamientos no deben ser propiedad intelectual de ninguna organización ni siquiera de la naciente en particular porque quien los escribe es de naturaleza cristiana sin mezquindad ni egoísmo y pueden ser usados por todos los cristianos y no cristianos para la defensa de libertades y derechos humanos. Nuestra institución no debe ser propietaria de los derechos de autor de este proyecto porque quien lo escribe lo hizo sin recibir un céntimo de dólar por la redacción sino que es un proyecto gratuito que Dios puso en mi corazón para que el cristianismo se construya verdaderamente sin privilegios ni revanchismo aun con la denominación católica.



Objetivos Generales: 

- Crear una organización civil jurídica para defender a clérigos e iglesias católicas independientes de posibles ataques de los enemigos de la Iglesia de cristo.
- Organizar una entidad sin ánimo de lucro para fortalecer el trabajo pastoral y administrativo de clérigos e iglesias católicas independientes.

- Fundar un ente civil jurídico para unificar criterios de ley para que clérigos e iglesias católicas independientes se beneficien de la ley civil.

- Ejecutar un proyecto civil jurídico eclesiástico para enseñar derechos eclesiásticos, derechos fundamentales y/o derechos humanos.

- Construir una sede ejecutiva (edificio), para debatir, orar, ceremonial, para el culto, reunión, fiesta, en donde se puedan congregar los grupos e iglesias de clérigos e iglesias católicas independientes.

- Plantear a los gobiernos civiles de la tierra, la necesidad urgente de separar Iglesia de FE del Estado Político, para el bien común y para derrotar a quienes se apoderaron de los privilegios con estrategias de paz, amor y servicio.

- Destruir el miedo colectivo que los varones y mujeres del mundo tiene a imperios religiosos o regímenes espirituales.

- Trabajar por el bien común de y con todos los clérigos e iglesias católicas independientes y de todos los grupos cristianos, para favorecer el nombre de Cristo y su Santo Evangelio, a través de unificar a denominaciones en una sola familia de hermanos y amigos.

- Hacer campañas masivas comunicacionales, usando medios de comunicación y redes sociales, para que los cristianos independientes de fe católica pierdan el miedo y temor frente a quienes se robaron los privilegios.

- Fraternizar y hermanar, con todos los creyentes cristianos a través de convivencias y cultos colectivos agrupados como cristianos de varias denominaciones y corrientes del pensamiento cristiano.

- Lograr conciencia colectiva para evitar fanatismos y fundamentalismos que han lesionado la paz y la convivencia pacífica de los pueblos para poder entender el bien común y el progreso.

- Mantener el entusiasmo de la fe y creencia en Dios, aun para cristianos que representen imperios religiosos o regímenes espirituales.

- Hacer respetar la libertad del mortal terrícola humano de no creer en Dios y lograr que los ateos también tengan un espacio donde discutir sus ideas y proyectos.

- Trabajar por el respeto y la fe de los otros grupos y religiones que no están bajo las enseñanzas de Jesucristo y que son distintos a los cristianos para que ellos también respeten a los diferentes y a nosotros mismos como católicos independientes.

- Lograr que en las predicaciones, homilías, avisos, libros, revistas y publicaciones, de católicos e iglesias independientes, se  respete aun a quien está en error sin perseguir o nombrar a personas y entidades que son distintas y diferentes.

- Fortalecer la fe y creencia de católicos e iglesias independientes, ofreciendo como verdaderos cristianos nuestro amor, caridad y misericordia sobre aquellos que nada tienen o que necesitan de nuestra ayuda en momentos específicos de vida o muerte.

- Trabajar por un cristianismo práctico y pragmático, sin apologías partidistas de partido político o propagandas partidistas y sin apologéticas a la sexualidad.

- Dejar que sea la ciencia médica y científica, quienes se encargue de la sexualidad del mortal terrícola humano sin estropear la libertad que tiene el ser humano de aceptar su preferencia sexual dentro de sus equilibradas emociones.

- No usar banderas que relacionen la sexualidad con el trabajo de la fe y evangelización.


Objetivos Específicos:


- Aplicar normas eclesiásticas y jurídicas a favor de grupos humanos y colectivos cristianos creyentes que deseen vivir en libertad y para la libertad.

- Trabajar voluntariamente contra imperios religiosos o regímenes espirituales, la causa común de la fe y creencia en Jesucristo.

- Defender la autonomía y verdad que viene sólo de Dios a través del catolicismo independiente en sus ramas católicas, anglicanas y/u ortodoxas.

- Sembrar a través del proyecto la semilla del amor y servicio para contradecir a quienes se apoderaron de los privilegios.


Visión Cristiana: El Consejo Eclesiástico no debe creer que es autoridad militar o civil política sino un ente civil de ayuda a quienes son perseguidos por causas de justicia y FE. Las prácticas cristianas de cada doctrina a conciencia las debemos trabajar independientemente a nuestras convicciones partidistas de partido político, y distante a cada una de nuestras preferencias. Participar de un desfile diferente a una protesta por defender la justicia, equidad o equilibrio social, es de cierta manera contradictorio al querer de Cristo: “Vayan por el mundo y bauticen, en el nombre del + Padre; en el nombre del + Hijo; y en el nombre del +Espíritu Santo. Los representantes pueden participar en desfiles siempre y cuando sean por la defensa de la vida y de las libertades pero jamás por un hecho partidista que busque agrandar la brecha entre ricos y pobres y que las mismas conduzcan a producir pobreza y más desigualdad. Los miembros deben saber que la conciencia y la comunicación con Dios es un hecho individual y no colectivo. Cada hijo e hija de Dios en el mundo, llego al planeta con talento y habilidad. La conciencia y comunicación con Dios no es un hecho colectivo si lo es la oración porque si oramos juntos con devoción y entrega, Dios escucha más rápido nuestras plegarias. El amor, compasión, caridad, solidaridad, servicio, fraternización y hermanización, son hechos que se pueden llevar a colectivizar sin riesgo de caer en fundamentalismos o fanatismos.


El futuro de los pueblos dependerá del agua y del amor. Si las ciudades y las naciones continúan con la individualidad y mezquindad que se aplica hoy en día, el cristianismo puede desaparecer y quien crea en Dios será pasado a la guillotina. Lamentablemente la corrupción de los gobiernos, políticos y gobernantes en la distribución de la riqueza y la corrupción de la moralidad social equilibrada, han tejido una red para fortalecer injusticias. Las Iglesias imperiales y los regímenes espirituales han puesto las primeras rocas para la construcción de la desigualdad social espiritual. Se requiere preparar un futuro con amor y servicio desde hoy. El Consejo Eclesiástico también debe mirar al futuro social y de cómo serán las ciudades del futuro. Si logramos sembrar la entidad en cada país de America latina y en cada nación de países del Mar Caribe, lograremos establecer el cristianismo independiente y libre de fundamentalismos. La espada de nosotros será el amor, La ley será no tener miedo a imperios religiosos ni regímenes espirituales, la consigna estará marcada por los Hechos de Cristo, nuestro estilo de vida estará brillante porque cada integrante debe entrar libremente y sin resentimientos ni siquiera con quienes han atropellado a nuestra fe.


Todos estamos de paso y algunos de nosotros en unos años nos iremos del planeta tierra al cielo de Dios y habrán miembros jóvenes que seguirán la faena de la evangelización. Si no dejamos huella para la defensa de la libertad religiosa de nuestra FE, los imperios se fortalecerán y los pueblos libres desaparecerán de la faz de la tierra. “Los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros”. La misma doctrina puede desparecer y los mismos imperios religiosos y regímenes espirituales se pueden enfrentar y destruirse entre ellos mismos. La espada imperial siempre cae y todo régimen como cada hombre es un individuo de paso. Nada ni nadie es eterno (Sólo el espíritu). Lo único eterno es nuestra fe y cada una de nuestras convicciones. El verdadero cristianismo estará firme hasta el final de la tierra aunque serán muy pocos porque “no quedara piedra sobre piedra”.


Influencia como Autoridad Eclesiástica: Cuando se habla o menciona la palabra autoridad, el común denominador piensa que se refiere a ordenar (mando), y/o gobernar. Para el Consejo Eclesiástico autoridad es trabajar por el bien común de los otros y de nosotros mismos y uno de esos bienes preciados es la libertad. Cada clérigo integrante debe ser un varón o una mujer en busca de paz y que haya demostrado en cada uno de sus actos ser persona de paz. Para los creyentes la paz es un donde que viene de Dios y se manifiesta en la vida como elementos o individuos de recta conducta. Algunos están acostumbrados a revisar la conducta de los otros pero no se miran dentro de su propia conducta, no solo han violado la ley sino que han estado en los estrados judiciales o en una de las oficinas o calabozos de la Policía. El Consejo Eclesiástico debe introducirse dentro del proyecto de “civilización del amor” hasta lograr la construcción de la ciudad del amor que aunque no es en sí una construcción de ladrillo y muros si es un edificio espiritual para la eterna felicidad de la humanidad en donde todos ayuden a todos y todos busquen el equilibrio espiritual y bienestar social de todos. Tener autoridad para el amor y lograr la justicia de la equidad debe ser el fundamento de la organización eclesiástica.


Naturaleza del Consejo Eclesiástico: Se debe crear urgentemente una organización civil jurídica, eclesiástica (no religiosa), sin ánimo de lucro, que involucrando a clérigos católicos y denominaciones católicas independientes y/a líderes cristianos independientes, logren unirse en una misma entidad, para defender la actividad evangelizadora, el pensamiento y el accionar de Jesucristo (Hijo de Dios), en libertad y para la libertad, frente a imperios religiosos o regímenes espirituales, que creen ser verdaderos propietarios de las “santas escrituras” y de las palabras que históricamente fueron acuñadas por hijos e hijas obedientes a la sana doctrina del Maestro Jesús de Nazaret. De cierta manera los elementos que usan las denominaciones religiosas cristianas y las mismas prácticas (heredaron la fe y creencia en Cristo), no son más que seguidores y representantes de la fe y no propietarios de la salvación y menos de la verdad. La única verdad que deben seguir todos los cristianos tengan o no canonicidad, sacramentalidad, elementos sagrados, vestidos, sucesión apostólica, tradición y/o ancestro de fe incluyendo que estas se hayan (o no), desprendido y/o separado de la jerarquía oficialista por hechos históricos y de la misma fe (católica, anglicana y/u ortodoxa), es la misma fe y en el mismo Hijo de Dios a quien debemos seguir respetando la ley civil de gobiernos y constituciones nacionales pero conociendo que: Yo soy el camino la verdad y la vida nadie viene al Padre sino por MI (Juan 14: 6)”. Si nos obligaran a ir a un “pozo de leones”, debe imperar nuestra fe y verdad.


Escrito en la ciudad de Toronto, Ontario, Canada, a los 31 días del mes de mayo, 2016, Año de Nuestro Señor Jesucristo.

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